Viajar de cine
por Carlos López -Tapia
blog Easyturs El peor diaje del mundo

Me cuenta el dueño del taller donde va mi coche que, al estar entre los mejores vendedores, su firma le ha llevado a un crucero por los fiordos con una peculiaridad: meterse en el agua helada del Ártico. Allí imaginé a los premiados, un grupo de turistas, parejas maduritas muchas de ellas, ataviados con un traje aislante, para ir tomando la mano de su guía y hacerse descender suavemente y experimentar sensaciones ajenas a lo cotidiano. Es la primera cosa que me cuenta de su viaje, que coincide con la reedición de una serie excelente de libros de viaje para alimentar al gusanillo. El primero de ellos convierte en un paraíso cualquier cosa desagradable que nos haya sucedido en alguno de nuestros viajes. Se trata de "El peor viaje del mundo" de Apsley Cherry-Garrard, explorador y zoólogo superviviente de la expedición Terra Nova, que costó la vida a Scott y dos de sus compañeros.

Al releerlo corroboro que apenas me quedaban recuerdos concretos de esta lectura de juventud. Mala memoria buena la mía, porque soy friolero y toda la lectura transcurre en torno a los veinte grados bajo cero, con picos de ¡hasta 56! Este será un viaje que nunca haré, y por eso lo he disfrutado entre escalofríos y asombro.

Robert Scott ha pasado a la historia por morir dejando un diario donde relataba la agonía de un fracaso... que toma Cherry-Garrard y lo convierte en la narración del último esfuerzo de la humanidad por explorar la superficie del planeta.blog Easyturs Expedición de Robert Scott al Polo Sur

El relato de Scott es el que otorgará a la obra un lugar entre los grandes libros del mundo. Comienza en noviembre de 1910 y acaba el 29 de marzo de 1912, y, si no sois capaces de leer las últimas páginas sin que se os humedezcan los ojos, es porque cuando lleguéis al final habréis vivido con Scott durante dieciséis meses, más de dos meses y medio soportando ventiscas, para llegar al polo, y descubrir que Roald Amundsen lo había alcanzado un mes antes. Cuando llegó, Scott se encontró con la bandera noruega ondeando. «¡Dios santo! Éste es un lugar espantoso», confió a su diario. cuando lo hizo, tenía que recorrer los casi mil trescientos kilómetros de regreso a la base.

Durante el camino, él y los cuatro expedicionarios que lo acompañaban quedaron aislados a causa de una ventisca a menos de veinte kilómetros del refugio. Al morir de frío y hambre, los miembros del equipo de Scott se convirtieron en héroes y ejemplo duradero de la fortaleza británica. Los ingleses necesitaron un símbolo como ése, ya que no tardaría en empezar la Primera Guerra Mundial.

Cherry-Garrard sostiene que el heroísmo convencional es una demostración de estupidez. Es el miedo y la pusilanimidad lo que hace que una persona sea realmente valiente. «El hecho de que a los ojos del mundo Lawrence (de Arabia) viviera la vida de un valiente, no le evitó tener que demostrarse a sí mismo que no era ningún cobarde. Y es que la mayoría somos unos cobardes, y si Lawrence no se hubiera considerado un cobarde, no habría tenido la necesidad de demostrar su valor.

El peor viaje del mundo es una exhibición de cómo superar obstáculos que parecen insalvables sin dejar de conservar la humanidad y la cortesía, en su mejor versión británica.

blog Easyturs Sicilia

Una mujer madura se sentaba en plena calle tras una mesa de tijera con un único objeto en ella. Un paquete de Winston. Era 1974 y mi primer contacto directo con Nápoles. Pocos metros más allá de la primera mujer, se sentaba otra en la misma disposición, en este caso dos paquetes, uno de Marlboro y otro de Camel. Faltaban cinco años para que en visitas posteriores viera jeringuillas tiradas por las calles.

Eran los años finales del contrabando más rentable del momento. El negocio había crecido desde que los soldados americanos desembarcaron con miles de cigarrillos de un tabaco desconocido, más claro y suave, que los napolitanos bautizaron como "rubio". Hacía más de quince años que Sofía Loren había encarnado a una de aquellas napolitanas para "Ayer, hoy y mañana" de Vittorio de Sica, con Mastroiani de marido.

Por entonces no comprendí el significado de aquellas mujeres sentadas ante solitarios paquetes de tabaco, ni había visto la película ni la prensa empleaba la palabra Camorra.

Os cuento esto porque preparo un viaje a Sicilia en unas semanas. Al recuperar el estupendo libro de John Dickie sobre la historia de la Mafia, recuerdo que aquellas mujeres fueron mi primer contacto con la parte más sufriente del crimen organizado por mafiosos y políticos corruptos.

De Sica, por más neorrealismo que le debamos, hizo una historia muy amable, que todavía resiste el paso del tiempo. Sofía Loren tiene que recurrir a que Mastroiani la deje embarazada continuamente para evitar la cárcel, pero Dickie toca el suelo al recordar que el personaje de Loren se basaba en Concetta Muccardo, que no pudo evitar que acabaran cogiéndola sin un niño dentro, tras sus 19 embarazos y 7 hijos.

Los lectores de un diario de Turín y otro de Roma, pagaron la multa que debía, y el presidente de la nación la indultó tras una apelación de las parlamentarias comunistas y socialistas. De Sica tuvo que renunciar por razones obvias en la época, a mostrar a las tabaqueras más atractivas que cobraban un suplemento si el cigarrillo vendido era un "alegre", perdido en el escote para ser hallado por el cliente.

blog Easyturs NápolesNo se sabe como evitó al esposo de Muccardo, cuando se presentó y le exigió un porcentaje de los ingresos de la película, aunque Dickie escriba que "Con gesto evasivo, De Sica le respondió señalando la foto de Sofía Loren en una revista, en la cual aparecía en el estudio donde se le atribuía una falsa tripa de embarazada. «¿No ves lo bella que es? Tanto como lo era tu esposa en ese estado». Pero el marido no se dejó engatusar: «Sí, bueno, señor De Sica, pero esta barriga está llena de millones: la de mi esposa está llena de aire».

Concetta Muccardo, sería detenida tres décadas después, en 1992, con sesenta y siete años, por vender heroína en un portal. La policía le encontró cincuenta papelinas. Había comenzado a distribuirse por los mismos canales que se habían utilizado para el contrabando de cigarrillos… y con los mismos apoyos en despachos y administración.

Aquellos "rubios" llegaron tras la conquista aliada de Sicilia atravesando el estrecho.

El viaje lo haré al contrario para alcanzar Palermo, la capital de la mayor isla del Mediterráneo; en mi dispositivo, además de algunas películas clásicas de tema mafioso para entretener las noches de insomnio y el libro de Dickie, una obra sobre la cocina siciliana, el día de la batalla del premio Pulitzer Rick Atkinson, la mejor obra sobre la conquista aliada de Italia, y Medianoche en Sicilia, del periodista australiano Peter Robb, uno de esos libros que se leen cada cinco años con el mismo placer que la primera vez.

blog Easyturs puentes colgantes

Aguardo unos minutos a que se aleje el pequeño grupo que hace una visita guiada, para entrar en el puente colgante y detenerme en su centro, a solas, mientras llegan los siguientes paseantes. El guía va contando la historia de los puentes originales que se llevó una riada en 1957.

Los puentes que cuelgan nos atraen por ese aroma de peligro que siempre desprende el vacío bajo nuestros pies. Si hay proporción entre la sensación y la altura, los quince metros que me separan del lecho del barranco son suficientes para mantener el atractivo excitante.

No hay muchos lugares en el mundo donde desde un puente colgante se puedan ver escaladores subiendo por las paredes del cañón que el puente salva. Es probable que este puente del río Turia sea casi único. Se ha convertido en los últimos años en un imán para escaladores de toda Europa. Si los imagino con otras ropas y en otros tiempos, parecería el asalto a una fortaleza inexpugnable de un comando.

Podrían ser aliados a la conquista de un nido de águila nazi... veo aproximarse a un trío de excursionistas. ¿Son chinos? Si. Hasta Chulilla, en el interior de Valencia llegan los chinos. ¿Por qué no? Con unos cuantos miles de años de civilización más que nosotros, no les faltará un puente colgante que recordar cuando pisen este.

Un puente colgante fue lo que proporcionó el escenario para el mito de la Larga Marcha de Mao: el puente del río Dadu. Ese río era una formidable barrera natural.

Con la primavera vertiendo el deshielo de las nieves del Himalaya, era un torrente furioso entre riscos. Era imposible vadearlo o cruzarlo a nado. No había forma de rodearlo y tan sólo un puente para atravesarlo, que había sido construido a principios del siglo XVIII como parte de la ruta imperial que unía la capital de Sichuán, con Lhasa, la capital del Tíbet.

El ejército rojo se detuvo ante el magnífico puente colgante de más de cien metros de largo y más de tres de ancho sostenido por trece cadenas de hierro, nueve en la base, y tablas tapando los huecos.

Es el icono del mito de la Larga Marcha, que se le brindó en 1936 al periodista Edgar Snow. Cruzar el puente, escribió entonces Snow, «fue el acontecimiento singular más crítico de la Larga Marcha». Así lo describe: « [los nacionalistas] habían quitado la mitad de las tablas del suelo de madera del puente y ante ellos [los comunistas] sólo colgaban las desnudas cadenas de hierro, hasta un punto que quedaba a mitad de camino, sobre la corriente.

En el extremo norte del puente, un nido de ametralladoras defendía el paso y un poco más allá se encontraban las posiciones defendidas por un regimiento de soldados blancos [...] ¿Quién podía pensar que los rojos intentarían la locura de cruzar sobre las cadenas? Pero eso es exactamente lo que hicieron». Y relataba de qué modo muchos hombres recibían disparos y caían al río: «Sobre las tablas [que aún quedaban] echaron parafina, que empezó a arder. Para entonces, unos veinte rojos que avanzaban agachados, como podían, lanzaban una granada detrás de otra al nido de ametralladoras enemigo».

Es una completa invención. No hubo ninguna batalla en el puente del río Dadu. Lo más probable es que el paraje inspirase la leyenda: el puente de cadenas sobre el río se antoja un lugar perfecto para hazañas heroicas.

El 29 de mayo, día en que los rojos llegaron al puente, no había tropas nacionalistas en la zona. Toda la historia es una mentira construida en honor del propio Mao, y que la inmensa mayoría de los chinos todavía no saben.Tal vez los que entran ahora en el puente sí. Es su turno de disfrutar de las vistas y termino de cruzar el puente, lo dejo libre para ellos.

blog Easyturs Pintoras Rupestres Chulilla

Hace poco recorrió las ocho cuevas con pinturas rupestres más importantes de Europa un arqueólogo de la Universidad de Pensilvania, Dean Snow. Cualquiera que hubiera seguido sus pasos se hubiera extrañado, al ver que prestaba poca atención a los dibujos más sofisticados y populares, pero que se detenía y extraía un cuaderno de notas ante cada reproducción de una mano. Al terminar su estudio, propuso un aspecto de las pinturas rupestres que no se le había ocurrido a nadie.

Las pinturas rupestres que sobreviven en nuestro país con generosidad, desaparecerán o serán puestas a recaudo, sustituidas por réplicas. Hoy todavía hay originales, como indica el cartel hacia el objetivo que persigo tras un grupo de tres ingleses; dos mujeres y un hombre. Se deduce que son andarines profesionales, por el manejo de los bastones de apoyo que usan como un apéndice.

La joven que guía su visita les señala algo, probablemente algún pájaro habitual en este sendero que discurre por el Barranco de Falfiguera, en Chulilla. Una de las mujeres aprovecha para extraer de su mochila un repelente contra mosquitos y yo aprovecho su parada para sobrepasarlos.

Desearía estar un par de minutos a solas ante las pinturas que hicieron los últimos cazadores-recolectores que anduvieron por aquí, antes de echarnos en manos de la agricultura y sus beneficios. Los cultivos controlados, que ya alguien de entonces acusaría de "artificiales", se recogen en menos tiempo que si hay que encontrarlos en la naturaleza, y eso produjo el primer tiempo libre, cosa que los que pintaron en estas paredes nunca tuvieron.blog Easyturs pintoras ChulillaEn la Comunidad Valenciana hay huellas de homínidos de hace 350.000 años, erectus ante los que ninguno de los que hacemos este camino sobreviviríamos si decidieran incluirnos en su menú; también de la especie local europea, los neandertales que se extinguieron hace unos treinta mil años, dejando el planeta a la nueva especie, los autores de las pinturas a las que me dirijo, gente como nosotros, el último modelo del sapiens.

Se sabe poco todavía sobre la época en que los cazadores y recolectores comenzaron a compaginarse con los primeros agricultores, pero hay un periodo muy particular, más o menos cuando se hicieron las pinturas a las que me aproximo, que Iberia (para los griegos) o Hispania (para fenicios y romanos) entra en la Historia escrita con lenguaje alfabético; la primera referencia histórica existente de nuestra península es de aquellos tiempos y de estos lugares del Mediterráneo, de los que tenemos escenas de caza, danzas, arqueros aislados, grupos de animales, todo con mucho movimiento.

Las pinturas ante las que me detengo por fin, no ofrecen pista alguna de actividad agrícola; Una de las figuras evoca a una cabra y otra a un toro o vaca, de perfil, pero con los cuernos de frente en perspectiva torcida. En la Comunidad Valenciana hay 430 conjuntos de arte rupestre censados, y no se conoce la razón por la que estos fueron uno de los únicos dos atacados con una saña especial por bárbaros hace algún tiempo. Están protegidos por vallas, que no siempre son garantía de protección.

Hay pinturas de ésta época mejor conservadas y con elementos más abundantes en otros lugares, pero pocas contienen lo que esta: mujeres.

No sabemos qué hacen aquí, no danzan como en otras pinturas, y todo lo que se ha aventurado hasta el momento no pasan de especulaciones.

El arqueólogo estadounidense pasó semanas midiendo en cada mano de cada pared la longitud de los dedos, y publicó que tres de cada cuatro huellas son de manos femeninas. La especulación que podía apoyar en esos datos implicaba un cambio radical porque, durante mucho tiempo, se ha pensado que aquellos pintores eran hombres, cazadores que plasmaron así sus hazañas, o que deseaban favorecer el éxito de futuras cacerías, pero Dean Snow abre una nueva puerta.

En la mayoría de las sociedades de cazadores-recolectores, los hombres se encargaban de matar las piezas, pero probablemente eran las mujeres quienes aplicaban los primeros tratamientos para su conservación y transporte hasta los asentamientos. Los expertos tienen opiniones variadas sobre cómo interpretar los datos aportados por Snow, que está convencido de que los pintores eran en realidad pintoras.

blog Easyturs grial Valencia

La visita guiada pronto se centrará en la historia del Santo Grial valenciano, la mayor parte de ella más legendaria que posible, pero representación de un culto de siglos.

Desde historiadores a arqueólogos, católicos creyentes en su mayoría, han solicitado a la UNESCO que se considere patrimonio de la humanidad.

Son las doce del mediodía. Unos minutos antes los campaneros ya estaban preparados para recordar a los valencianos el momento del ángelus. Valencia ha recuperado la manualidad en sus campanarios en los últimos años.

El repiqueo retumbante en el interior hace callar a la mujer que lidera la visita guiada de una docena de personas a la catedral. Se han detenido en la capilla más famosa. La capilla del santo grial. Dentro está la copa con la que oficiaron la misa los dos Papas que visitaron la ciudad, Juan Pablo y Benedicto.

Nadie escribió nada sobre el grial antes de que el primer gran novelista europel grial valenciano visita guiadaeo, Chrétien de Troyes, reciba la petición de un noble, Felipe de Alsacia, para que le escribiera otra de sus populares historias de aventuras y amor. A Troyes la muerte le impedirá terminarla, pero incluirá el pasaje del grial.

La historieta que iniciará la ola de libros, programas de radio y televisión, películas y páginas webs, y que conduce hasta aquí al grupo que espera paciente el final del campaneo, para que su guía reinicie la historia.

Tras la muerte de Chrétien de Troyes, la sociedad caballeresca se sintió sobrecogida por el tema del Grial, protagonista de una escena central del relato de Chrétien.

Es esta:
El joven Parsifal, recién armado caballero, llega a un castillo donde pedir hospedaje antes de que caiga la noche. Le recibe un señor noble y cortés, pero con defectos físicos. Caballero y anfitrión esperan la hora de la cena conversando, junto con otros habitantes del castillo que se reparten en el gran lecho de la sala principal del edificio, cuando un extraño cortejo la cruza.

Troyes nos cuenta que "Un joven salió de una habitación sosteniendo una magnífica lanza por el medio del asta. Cruzó la sala entre el hogar y los comensales sentados en el lecho. Todos los que se hallaban presentes pudieron contemplar entonces cómo una gota de sangre descendía a lo largo del asta hasta la mano del joven [...] Llegaron después otros dos, unos jóvenes magníficos, sosteniendo cada uno en sus manos un candelabro de oro ricamente trabajado, en el que brillaban una decena de velas. Apareció luego una doncella noble que llevaba un grial, encantadora y muy bien vestida. Cuando entró en la sala con dicho grial, se hizo una claridad tan grande que las velas dejaron de dar luz, igual que hacen la luna y las estrellas cuando sale el sol. Detrás, avanzaba otra doncella llevando un ábaco de plata. El grial, que iba delante, había sido fundido en oro, el oro más puro, y engastado con todo tipo de piedras preciosas, las más ricas y variadas que pudiesen encontrarse en la tierra o bajo el mar. Después, tal como había hecho la lanza, cruzaron el grial y el ábaco por delante de la cama y desaparecieron en otra habitación".

A partir de aquí comienza la leyenda de esta copa; a partir de que las reverberaciones de la última campanada se funden con la piedra de la catedral, la guía comienza su propia historia sobre la copa en la que los visitantes concentran sus miradas.